Conciertos de cantantes de fama internacional, tiendas al mayor y al detal abriéndose en diferentes ciudades del país, y la vida nocturna volviéndose tendencia en las historias de Instagram. Acaso ¿Venezuela se arregló?

Por: Diego Mendoza

Para intentar hallar una respuesta a esta pregunta se debe analizar qué puede significar eso del “arreglo” de un país, a qué se hace referencia con tal expresión.

Para ciertas personas el “arreglo” puede estar entorno a una situación puntual, por ejemplo, al abastecimiento de bodegas y supermercados, que apenas unos cuatro años atrás sufrían las calamidades de la escasez de productos, desde el televisor plasma, hasta el simple papel higiénico.

Un efecto de las erradas políticas de emisión monetaria, control de precios y de producción, expropiaciones, pesadas cargas fiscales, y entorpecimiento de trámites burocráticos. Acciones que desincentivan la inversión y producción, y destruyen el capital.

Por lo tanto, para este conjunto de personas, el que tengan nuevamente la comodidad de ir a la tienda más cercana y encontrar productos en los mostradores, le representa el reparo de una determinada situación, puesto que ahora cuentan nuevamente con la posibilidad real de satisfacer ciertas necesidades.

Hecho suscitado a raíz de que el régimen gobernante decidió reformar o eliminar, parte de las mencionadas políticas, y dio luz verde a la importación de bienes finales o de consumo, acordando la exoneración arancelaria de 597 productos.

Ahora bien, para otros ciudadanos, la palabra “arreglo” podría implicar un conjunto de elementos, por lo que se abstendrían de usarla a menos que fuera para referirse a una situación generalizada.

Estas personas, por ejemplo, son las que sostendrían que de nada vale tener productos en los anaqueles cuando la canasta básica está en torno a los 370 dólares, mientras que el sueldo mínimo mensual de un empleado del Estado es de 29,34 dólares (130 Bs./4,43$ tasa del BCV 15/Abril), y el del sector privado está en un promedio de 108 dólares. Según datos del OVF, correspondientes a marzo 2022.

Nota: el OVF es el Observatorio Venezolano de Finanzas. El Observatorio también ha expuesto que, durante el mes de marzo, el 69% de los pagos a nivel nacional se realizaron en dólares.

Ambas posturas son respetables y comprensibles. En el primero de los casos, no es una insensatez considerar que volver a tener productos a disposición representa un alivio, puesto que, la escasez aguda de los mismos crea un ambiente de incertidumbre y conflicto, algo ya vivido hace pocos años atrás.

En cuanto a quienes argumentan que el dinero no alcanza, lo hacen con sólidas bases, y no por capricho. Los empleados del Estado son en este caso los más afectados puesto que su empleador quebró, y para intentar remediar la situación de déficit en la que incurrió, ha asumido entre sus acciones el recorte drástico de gastos.

Nota: según datos del Banco Central de Venezuela (BCV), el sector público o estatal representó para 2021, el 45,2% del Producto Interno Bruto (PIB), manteniéndose en contracción por sesto año consecutivo. Datos tomados del artículo Perspectivas 2022: Del cambio de paradigma al cambio de tendencia. Portal: Prodavinci.

Y pese a que los empleados del sector privado puedan en algunos casos cobrar un sueldo mayor, este sigue siendo muy reducido en relación a los gastos que comúnmente hace una persona mensualmente para cubrir las consideradas necesidades básicas. Ello se debe principalmente a una razón, al permanente asecho que ha realizado el régimen contra la propiedad privada.

El régimen no sólo se ha caracterizado por no dar garantías de seguridad física, jurídica y monetaria, sino que además no es eficiente al momento de proveer los servicios de las empresas que maneja, como la de combustible, electricidad, y agua potable. Todas estas cosas son monopolios, por ende, no se permite que la iniciativa privada actúe para solucionar estos problemas.

Nota: de 2005 a 2015, el régimen estatizó de alguna forma a 1.500 empresas, y cerca de cuatro millones de hectáreas. La inversión privada ocupó tan solo el 7% del PIB durante el 2018. Información tomada del libro, Un sueño para Venezuela. De: Roberto Casanova y Gerver Torres. Edición 2020.

Habría que agregar también los elevados aranceles a la importación de bienes intermedios con los cuales se elaboran los bienes de consumo.

Ante este panorama, totalmente desalentador, se hace complicado que haya una acumulación de capital. Y los sueldos aumentan precisamente a raíz de la acumulación de capital que es la matriz generadora de empresas.

El capital acumulado es la inversión en máquinas y herramientas (bienes de capital) que hacen que la productividad por empleado sea mayor, por lo que se pueden aumentar las ganancias, teniéndose más recursos con los cuales poder competir en el mercado laboral, ofertando mejores salarios a las personas.

Alguien podría sugerir ahora mismo que en Venezuela hay empresarios de antaño, y otros surgiendo. Habría que hacer un estudio para saber cuántas empresas se han creado en los últimos, por ejemplo, cuatro años, y cuánto se está utilizando de su capacidad productiva. Como muestra, se tiene el último reporte (abril 2022) de la Cámara Venezolana de la Industria Láctea (Cavilac), que ha manifestado tener operativo simplemente el 20% a 25% de la capacidad instalada.

Nota: según datos del Banco Central de Venezuela (BCV), el sector privado representó para el pasado 2021, el 46,4% de la economía. Datos tomados del artículo Perspectivas 2022: Del cambio de paradigma al cambio de tendencia. Portal: Prodavinci. Mientras que su crecimiento anual estuvo entre el 3,5% y 4%, según Fedecámaras.

Este escenario descrito, de devolución y respeto de ciertas libertades por parte del régimen, puede llevar a suponer que lo estaría haciendo con tres propósitos: el aliviar la presión interna que existía en un país cuyo rumbo apuntaba a una situación crítica en los niveles hambruna, que, según la FAO, ya afectaba para 2019, a cerca de 6,8 millones de personas.

El dar espacio para que el dinero producto de la corrupción y los negocios ilícitos, sea reinvertido en el país, puesto que existen una serie de sanciones y seguimientos por parte de otros Estados a estos fondos considerados ilegítimos. Lo que cierra las puertas para su inversión fuera de las fronteras nacionales.

Así mismo, dicho dinero al ser reinvertido en el país puede generar al régimen una rentabilidad vía impuestos.

Y el poder crear una situación confusa en torno a la cual discutir. En otras palabras, decir que el país se está arreglando porque ha vuelto un abastecimiento de bienes de consumo, y una inversión de ciertos capitales, no significa para nada que todos los problemas que aquejan a la sociedad actualmente se han resuelto, más sí, que existe una cierta mejoría respecto a una situación anterior.

Nota: el PIB venezolano se contrajo un 80% entre los años 2013-2020. No fue sino hasta el pasado 2021, cuando se registró una recuperación de 3,1%. Datos de Ecoanalítica.

Respecto al tema de los conciertos, hay que tomar en cuenta que los mismos, y de mayor capacidad de público, se están realizando en su mayoría en Caracas, la capital del país y lugar de asiento de los poderes del Estado. Lo que, por ende, ha llevado a que sea por una cuestión práctica, el punto donde se ubican sedes de empresas. Así como también, donde residen los políticos que dirigen las instituciones estatales.

Las personas que podrían estar asistiendo a estos eventos musicales podrían bien ser quienes ocupan directa o indirectamente altos cargos en el Estado, o poseen convenios con este. Personas que reciben remesas, algunas que han tenido la suerte de conseguir empleo en las pocas empresas o comercios privados, o que trabajan para alguna Organización No Gubernamental que recibe financiamiento del exterior. O, por supuesto, miembros de negocios como el narcotráfico o la minería ilegal.

Nota: la tasa de desempleo en la población económicamente activa alcanzó el 50% en el año 2021, según datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), coordinada por la Facultad de Ciencias Económicos y Sociales la Universidad Católica Andrés Bello. De igual forma, Encovi señaló que para el mismo 2021, la pobreza total se ubicaba en 94,2%, con una pobreza extrema de 76,6%.

En conclusión, Venezuela ahora mismo vive entre individuos que piden al Estado mayor libertad para ellos atender las necesidades que se presentan, así eso les obligue a tener que pagar impuesto a un régimen que está siendo investigado internacionalmente por presuntos crímenes de lesa humanidad.

Esta conducta puede estar fundamentada en el hecho de que se han percatado que para remover a las personas que hoy manejan el Estado, se requiere de un brazo armado de igual tamaño o superior al que este posee, y hasta el momento nadie ha demostrado estar dispuesto a correr con los gastos de una confrontación.

Y a su vez, entre un Estado que parece ir gradualmente concediendo ciertos espacios a sus colaboradores y a individuos ajenos, pero autocensurados, con la finalidad de aliviar tensiones, mantener lealtades, y una fuente de expoliación.

Todos estos pasos los irá dando siempre y cuando sienta que son seguros. Al menor indicio de sentir amenazada su permanencia en el poder, los paralizará o revertirá. Por los momentos, los sectores cuya reactivación ha sido permitida, son los de consumo y esparcimiento, en este mismo orden.

Comparte este artículo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *